Hola! He estado perfilando un poco como sería a grandes rasgos la Sociedad Aldalânta. Para referirnos al clan de los aldalântar, cuando estuvimos Indil y yo viendo posibles nombres para ambos clanes pensamos en Nensir Airitari para el de los alda, significaría “los que veneran a Nensir” (siendo éste el nombre de las cataratas sagradas), aún no es definitivo y ya veremos si es definitivo o si a alguno os surge otro. Bueno voy al grano, como ha dicho Indil con la sociedad Nurulânta esto es lo que hay por ahora:
La Sociedad Aldalantar
Los aldalântar forman una cultura muy tradicional y compaginan las nuevas tradiciones con las antiguas. Mantienen, en cierta manera, la ancestral organización en nôri, un sistema tributario al Balta. Un nôre es un grupo de elfos de la misma familia que poseen un conjunto de tierras cuyo beneficio va para sufragar los gastos ceremoniales, sacerdotales, de la guerra y la política en general. Las casas normalmente suelen ser de piedra con ventanas y puertas trapezoidales (cuatro lados pero sólo dos paralelos).
La estructura social del clan se compone de tres castas:
La Primera Casta
Formados por el balta y los sacerdotes, es la más importante de las castas. Todos ellos provenientes de la nobleza aldanôrê del antiguo clan. Por ello son llamados los Arat-Aldalântar o la Aratalda.
El Balta representa una función clara, bondadosa, justa y noble, es el nexo de unión entre el espíritu de las Cataratas y los aldalântar, siendo su gobernar justo lo que permitirá la felicidad de sus súbditos y la renovación anual del ritual de purificación en las aguas de las cataratas. Gobierna durante 100 años y, tras él, le sucede otro Balda elegido en asamblea. Nunca puede entrar a formar parte de ningún ejército ni combatir en batalla.
Los sacerdotes reciben el nombre de Goldar, de los que hay de dos tipos:
Los Khalnar tienen el peso de los rituales de veneración al Nensir, el espíritu de las cataratas, velando porque se respeten los dogmas de dicha veneración que configuran el clan. Además enseñan el arte de la guerra y tienen el control del ejército. Tienen el peso administrativo del clan.
Los Baradar responsables de que todos los aldalântar mantengan las tradiciones ancestrales, relativas a la veneración a los árboles, los onnar y la naturaleza en general. Tienen el peso cultural del clan.
Tanto los especialistas de los Khalnar y los Baradar son llamados maestros o ainar.
Por ejemplo, los especialistas Khalnar de la guerra son los Ainadákar, maestros de la guerra, instructores de las distintas disciplinas del combate, en especial el manejo de la espada y de los arcos; y los especialistas en domar animales, los Ainakelvari, maestros de los animales, que se han convertido en un arma poderosa en los ejércitos de los aldalântar. Sin embargo, a pesar de que éstos son Khalnar y estudian para ello, no se suelen considerar goldar sino que se consideran dâkar (el nombre estricto de los soldados) a pesar de que pertenezcan a la Aratalda.
El origen de esta división de sacerdotes ocurrió después de la migración y la llegada de los aldalântar a la tierra en cuyo corazón hallaron las grandes cataratas del Nensir pues una vez se habían establecido allí, tuvieron que reconstruir su sociedad. Los antiguos sacerdotes, los goldar, se especializaron entonces en los Khalnar, que constituyeron los nuevos ritos de veneración de las cataratas, y los Baradar, que conservaron los antiguos ritos. Poco a poco se fueron separando ambos caminos, los baradar optaron más por el arte y la sanidad mientras que los Khalnar transitaban caminos adivinatorios, proféticos y fanáticos. Y vieron la importancia de especializarse en la guerra y trabajar ese aspecto en la nueva sociedad. Los Khalnar fueron desarrollando nuevas técnicas de guerra y nuevas habilidades en el manejo de nuevas armas y fortalecimiento del cuerpo, aplicando sus rituales a tal fin. Nacieron también los domadores de animales, cuando algunos fueron capaces de amaestrar animales como caballos, trolls, y otros grandes animales que podrían usar para la guerra. La siguiente evolución es la separación progresiva entre Khalnar sacerdotes y Khalnar guerreros, aunque aún se sigan considerando de la misma hermandad.
La Segunda Casta
Está formada por: los Dâkar, los soldados y los Tânor, comerciantes, artesanos, constructores, arquitectos, y en general, cualquier oficio libre de ejercerse. Ejercen plenos poderes políticos y militares según su nivel adquisitivo.
La Tercera Casta
Son los productores, agricultores, y en general todo lo que no pertenece a la primera o segunda casta. No existen más que en función de la relación entre las dos castas anteriores y tienen como único fin el honrarlas y abastecerlas de todo lo necesario para su subsistencia. Por eso se llaman también los Beurôr (“vasallos”)
Además de las castas, en la sociedad del clan existe otra figura, la que forman los Edlâr (los viajeros) principalmente extranjeros acogidos en sus tierras, son mantenidos al margen de la organización tribal. Aunque libres, jamás participan en decisiones.
Estructura política del clan
La política del clan se gestiona a través de la Lindornê o asamblea, una reunión convocada en fechas fijas en torno a una arboleda, la Sacra Arboleda, en el centro de las tierras pero alejadas de las cataratas sagradas. De ahí el nombre (lindornê, “muchos árboles”) Se presentan una serie de propuestas y la asamblea decide si se llevan a cabo o no.
Hay un consejo, el Aratûrê, formado por el Balta y los Axanâr (sumos sacerdotes). Al consejo le correspondía el decidir las propuestas presentadas en asamblea además de presidirla.
Además es en asamblea donde se decide el cargo de Balta, los cargos de Axanar y los cargos de Artadâkar (generales).
Los lugares sagrados
Las grandes cataratas que dan el nombre al clan se cree que corresponden a un espíritu llamado Nensir. Para mantenerlas puras solo los miembros de la primera casta pueden acceder a ellas para recoger agua sagrada. Sin embargo, hay un día al año donde pueden ir todos los miembros del clan, día en el que se renueva el ritual de purificación de los aldalântar.
Otro lugar sagrado es la Sacra Arboleda, donde tiene lugar la lindornê. Alrededor de la arboleda se construyó dos edificios semicirculares que representan el Attayânar. Uno de los edificios es para los Khalnar y el otro para los Baladar. Las columnas del templo de los Baladar se compone de columnas que imitan a los arboles sagrados, mientras que el templo de los Khalnar intenta emular las Grandes Cataratas. En ambos hay laboratorios, bibliotecas, zonas de estudio y terrenos de cultivo de hierbas y demás. A continuación un dibujillo hecho por eldin_de_lorien que ilustra el esquema del templo
La Sociedad Aldalantar
Los aldalântar forman una cultura muy tradicional y compaginan las nuevas tradiciones con las antiguas. Mantienen, en cierta manera, la ancestral organización en nôri, un sistema tributario al Balta. Un nôre es un grupo de elfos de la misma familia que poseen un conjunto de tierras cuyo beneficio va para sufragar los gastos ceremoniales, sacerdotales, de la guerra y la política en general. Las casas normalmente suelen ser de piedra con ventanas y puertas trapezoidales (cuatro lados pero sólo dos paralelos).
La estructura social del clan se compone de tres castas:
La Primera Casta
Formados por el balta y los sacerdotes, es la más importante de las castas. Todos ellos provenientes de la nobleza aldanôrê del antiguo clan. Por ello son llamados los Arat-Aldalântar o la Aratalda.
El Balta representa una función clara, bondadosa, justa y noble, es el nexo de unión entre el espíritu de las Cataratas y los aldalântar, siendo su gobernar justo lo que permitirá la felicidad de sus súbditos y la renovación anual del ritual de purificación en las aguas de las cataratas. Gobierna durante 100 años y, tras él, le sucede otro Balda elegido en asamblea. Nunca puede entrar a formar parte de ningún ejército ni combatir en batalla.
Los sacerdotes reciben el nombre de Goldar, de los que hay de dos tipos:
Los Khalnar tienen el peso de los rituales de veneración al Nensir, el espíritu de las cataratas, velando porque se respeten los dogmas de dicha veneración que configuran el clan. Además enseñan el arte de la guerra y tienen el control del ejército. Tienen el peso administrativo del clan.
Los Baradar responsables de que todos los aldalântar mantengan las tradiciones ancestrales, relativas a la veneración a los árboles, los onnar y la naturaleza en general. Tienen el peso cultural del clan.
Tanto los especialistas de los Khalnar y los Baradar son llamados maestros o ainar.
Por ejemplo, los especialistas Khalnar de la guerra son los Ainadákar, maestros de la guerra, instructores de las distintas disciplinas del combate, en especial el manejo de la espada y de los arcos; y los especialistas en domar animales, los Ainakelvari, maestros de los animales, que se han convertido en un arma poderosa en los ejércitos de los aldalântar. Sin embargo, a pesar de que éstos son Khalnar y estudian para ello, no se suelen considerar goldar sino que se consideran dâkar (el nombre estricto de los soldados) a pesar de que pertenezcan a la Aratalda.
El origen de esta división de sacerdotes ocurrió después de la migración y la llegada de los aldalântar a la tierra en cuyo corazón hallaron las grandes cataratas del Nensir pues una vez se habían establecido allí, tuvieron que reconstruir su sociedad. Los antiguos sacerdotes, los goldar, se especializaron entonces en los Khalnar, que constituyeron los nuevos ritos de veneración de las cataratas, y los Baradar, que conservaron los antiguos ritos. Poco a poco se fueron separando ambos caminos, los baradar optaron más por el arte y la sanidad mientras que los Khalnar transitaban caminos adivinatorios, proféticos y fanáticos. Y vieron la importancia de especializarse en la guerra y trabajar ese aspecto en la nueva sociedad. Los Khalnar fueron desarrollando nuevas técnicas de guerra y nuevas habilidades en el manejo de nuevas armas y fortalecimiento del cuerpo, aplicando sus rituales a tal fin. Nacieron también los domadores de animales, cuando algunos fueron capaces de amaestrar animales como caballos, trolls, y otros grandes animales que podrían usar para la guerra. La siguiente evolución es la separación progresiva entre Khalnar sacerdotes y Khalnar guerreros, aunque aún se sigan considerando de la misma hermandad.
La Segunda Casta
Está formada por: los Dâkar, los soldados y los Tânor, comerciantes, artesanos, constructores, arquitectos, y en general, cualquier oficio libre de ejercerse. Ejercen plenos poderes políticos y militares según su nivel adquisitivo.
La Tercera Casta
Son los productores, agricultores, y en general todo lo que no pertenece a la primera o segunda casta. No existen más que en función de la relación entre las dos castas anteriores y tienen como único fin el honrarlas y abastecerlas de todo lo necesario para su subsistencia. Por eso se llaman también los Beurôr (“vasallos”)
Además de las castas, en la sociedad del clan existe otra figura, la que forman los Edlâr (los viajeros) principalmente extranjeros acogidos en sus tierras, son mantenidos al margen de la organización tribal. Aunque libres, jamás participan en decisiones.
Estructura política del clan
La política del clan se gestiona a través de la Lindornê o asamblea, una reunión convocada en fechas fijas en torno a una arboleda, la Sacra Arboleda, en el centro de las tierras pero alejadas de las cataratas sagradas. De ahí el nombre (lindornê, “muchos árboles”) Se presentan una serie de propuestas y la asamblea decide si se llevan a cabo o no.
Hay un consejo, el Aratûrê, formado por el Balta y los Axanâr (sumos sacerdotes). Al consejo le correspondía el decidir las propuestas presentadas en asamblea además de presidirla.
Además es en asamblea donde se decide el cargo de Balta, los cargos de Axanar y los cargos de Artadâkar (generales).
Los lugares sagrados
Las grandes cataratas que dan el nombre al clan se cree que corresponden a un espíritu llamado Nensir. Para mantenerlas puras solo los miembros de la primera casta pueden acceder a ellas para recoger agua sagrada. Sin embargo, hay un día al año donde pueden ir todos los miembros del clan, día en el que se renueva el ritual de purificación de los aldalântar.
Otro lugar sagrado es la Sacra Arboleda, donde tiene lugar la lindornê. Alrededor de la arboleda se construyó dos edificios semicirculares que representan el Attayânar. Uno de los edificios es para los Khalnar y el otro para los Baladar. Las columnas del templo de los Baladar se compone de columnas que imitan a los arboles sagrados, mientras que el templo de los Khalnar intenta emular las Grandes Cataratas. En ambos hay laboratorios, bibliotecas, zonas de estudio y terrenos de cultivo de hierbas y demás. A continuación un dibujillo hecho por eldin_de_lorien que ilustra el esquema del templo
Desarrollo y aprendizaje de los Aldalântar
Ritos de nacimiento
Cuando nace un aldalântar, recibe los ritos de nacimiento. El primero consiste en llevarlo ante las aguas del Nensir y bañarlo en ellas, como hicieron los primeros aldalântar al llegar a las cataratas del Nensir. Se trata del ritual de purificación oficiado por un Khalnar.
En cuanto al segundo, los Baradar, mediante el ritual del onnar obtienen la revelación del onnar que le corresponde al aldalântar. Puede que usen una planta que provoque urticarias, según la forma de la urticaria que sería algo así como una marca pues les llega a los Baradar la revelación del árbol sagrado que le corresponde al aldalântar.
Ritos de pasaje y la Ayangôlê
La ciencia sagrada de los aldalântar se llama la Ayangôlê (“sagrada ciencia”). Cuando un aldalântar tiene la edad suficiente para optar a aprender la Ayangôlê mediante una serie de etapas conocidas como los “Ritos de pasaje”, por ser el tránsito del joven aprendiz al más absoluto conocimiento aldalântar, empieza su proceso de crecimiento espiritual. El sentido de estos “ritos de pasaje”, es darle al aspirante la oportunidad de cambiar su forma de percibir el mundo.
Antes de comenzar su aprendizaje, el nuevo discípulo o meinâ debe recibir el ritual del espíritu. En sí el ritual abre ciertas puertas internas que el meinâ no ha podido abrir por sí mismo, dándole el ritual las sensaciones y estados de conciencia con los cuales se enfrentará al nuevo pasaje que se abre ante él o ella. Una vez realizado este ritual debe superar con éxito las pruebas de iniciación. Éstas son dos:
-Aldatenwê, “prueba del árbol sagrado”: El meinâ es atado en el árbol sagrado que le fue adjudicado como “onnar” en su nacimiento para que resista durante tres días y tres noches. Ahí se evalúa la fuerza de resistencia de su cuerpo y de su espíritu. Después de los tres días se realiza una pregunta relacionada con el espíritu onnar.
-Gartenwê, “prueba peligrosa”: El meinâ peregrinará hasta Nensir, las cataratas sagradas, donde deberá buscar una planta que sólo crece en los acantilados de las cataratas. Deberá llevar en una mano una rama de su árbol sagrado y evitar que se le caiga, con la otra arrancará la planta sagrada del Nensir.
Una vez superadas estas pruebas el meinâ ya puede iniciar su camino espiritual. Le espera ante él el primer pasaje de la Ayangôlê donde se trabaja el arte, activando el hemisferio cerebral derecho, trabajando en los mundos internos, el mundo de los sueños, los contactos con la naturaleza, la impregnación de las fuerzas de la naturaleza, la canalización de las fuerzas, lo cual se hace a través de la poesía, la música, u otro tipo de artes. Aprenderán rituales básicos de invocación, los dogmas del clan y habilidades básicas en la guerra.
Esta fase dará paso al segundo pasaje de la Ayangôlê, el aldalântar ya es más que un meinâ conociéndose como meinarô. En esta fase conoce más de sí mismo, trabaja más con sus propias fuerzas, practicando el manejo directo de energía, aprendiendo a trabajar con su sola voluntad, intensificando su propia magia. Es en esta fase cuando se divide el camino Khalnar y el camino Baradar, aprendiendo ambos por separado.
En el tercer pasaje, el meinarô se convierte en maestro o ainâ, pudiendo ingresar voluntariamente a los mundos internos, manejar conscientemente la energía, intervenir en asuntos humanos con el objeto de cambiar ciertos acontecimientos, como ocurría cuando iban a la guerra.
El último pasaje a los que acceden muy pocos es el de Axanâ o alto maestro, que forman parte del Aratûrê o consejo.
El Aldarimbâ
El ejército de los Aldalântar o Aldarimbâ está controlado por los Khalnar aunque los que se dedican a tal menester, a pesar de conservar los rituales, se han alejado del resto de maestros khalnar de tal manera que no se consideran goldar sino más bien dâkar, aunque pertenezcan a la misma hermandad. La tensión entre goldar y dákar está latente y los maestros Khalnar de la guerra persiguen más reconocimiento y el suficiente prestigio como para ser elegidos Axanar y entrar en el Aratûrê.
Hay un emplazamiento donde se especializan los Maestros de la guerra demás de instruir a los dâkar, se trata de la Dâkostô, una especie de cuartel.
A pesar de la poca especialización del ejército hay una división en los ainadâkar y los dâkar. Los primeros son los Maestros de la Guerra entre los que destacan los:
Artadâkar, Generales, uno por cada compañía, son los señores de la guerra, dirigen a toda la compañía y en especial a la infantería, los dâkar estrictamente.
Ainaphilinar, los maestros arqueros, que dirigen a los arqueros también llamados philinar
Ainakelvari, los maestros domadores, que tienen a su cargo a los jinetes o rokkêrni, y a los domadores de animales o kelvari. Sobre todo se encargan de la retaguardia, compuesta por los jinetes, los domadores y el ejército de animales compuesto por trolls, wargos, leones y otras bestias según la compañía.
Además en cada compañía hay una proporción de Ainagoldar y goldar, que “emplean” ritos para atar con lazos invisibles los brazos de los enemigos e infundirles terror y los brazos de sus hombres para infundirles valor y evitar que no rompan filas.
Y esto es todo por ahora.
Elsa está haciendo un Tratado sobre los 20 árboles sagrados de los Aldalântar, ya faltaría perfilar más esto con cualquier sugerencia que tengáis o si algo no os cuadra, y crear unos cuantos rituales, celebraciones, hablar algo sobre la forma de vestir y costumbres varias, pero poco a poco :P.
Saludos!
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